Una mirada distinta.

He estado yendo y viniendo de Santiago a Pucón por temas de trabajo… y de placer también.
He vuelto a esas tierras que en algún momento se me antojaron inhóspitas y hasta dolorosas y he podido, de mano del amor, reconciliarme con ellas del todo.
Ha habido tiempo para todo en estos días. Y he podido disfrutar de muchas de las cosas que amo profundamente. Entre ellas la fotografía. Y es que, sin duda, estos parajes se prestan para que uno los disfrute, ya sea a ojo desnudo o tras una cámara. Tal cual me gusta hacerlo.
A diferencia de las veces anteriores, pude contar con el tiempo para darme unas vueltecitas y perseguir con alguna camarita esos paisajes hermosos que ofrece el sur de Chile. No obstante, lo que hace la diferencia, es poder gozar de las cosas bellas de la vida, no sólo a través de los propios ojos. El resultado difiere sustancialmente cuando se hace acompañada de quien te acompaña en la vida. Quizás por ello sea que siento que de esos días han nacido unas fotos hermosas. O tal vez fue que Pucon también me dio la oportunidad de mirarlo no sólo con unos nuevos ojos, sino también con un nuevo corazón.




Guidaí: usted sabe que trato siempre de darle más de una mirada a las cosas. Es un ejercicio que espero nunca dejar de hacer. La abrazo, como siempre. Athe.
A veces es bueno mirar las cosas con ojos nuevos. A veces es hermoso vivirlas con un nuevo corazón…
Le dejo mi abrazo en medio de los destellos del lago
Tienes razón. Así pareciera ser. Lo lindo de esta imágen es que se puede ver mucho más de lo que hay a simple vista. Gracias por tu visita. Um abraço, Athenea.
poderia dizer que as estrelas dançam sobre as águas
beijo carinhoso