Elección…

•Julio 8, 2009 • 5 comentarios

La vida es corta… o larga. Eso siempre será objeto de apreciaciones subjetivas. Para el que quiere hacer mucho, la vida es un suspiro. Para quien está hastiado, la vida es demasiado. No obstante, corta o larga, la vida puede ser simplemente aquello que queramos que sea…

Eso es algo que vengo diciéndome hace mucho, y muchas veces se me olvida. Lo recuerdo, entonces, cuando lo comento o lo pronuncio como un consejo trasnochado, con afanes filosóficos, o con ánimo de consolar… Cada quien es su cielo, su límite…

Pero soy porfiada, y hay cosas que aún no resuelvo dentro mío, que me achatan a veces; que me aplanan. POr otro lado, también sé que en el fondo, yo aún no termino de creerlo. Tal vez por eso, sólo tal vez, es que este video se me atravesó en la garganta…

Reconectando.

•Julio 5, 2009 • 5 comentarios

El pensamiento y la nada

En Pucón existe un centro Sammasati, es decir un centro de Meditación de Osho. Mi únicos vínculos con ese centro fueron mi contacto con dos grandes amigas que, al igual que yo, buscan saber de qué se trata la vida. Una de ellas, Ma Prem Pratiti (su nombre sannyas), y la otra mi amiga de la vida a la que llamaré  simplemente Acuariana. Ambas de mente inquieta; de corazón irresoluto, lleno de interrogantes…

En este tiempo las he recordado a ambas, por motivos diferentes. Ambas me han enseñado cosas. Ambas, a su modo, y por razones diversas, me han reconectado con esa parte mística de mí que se ha visto adormecida por los avatares del diario vivir.

En estos días, sin saberlo ellas, se suman a mi actividad diaria. Pues desde hace algún tiempo, en algún momento del día, cuando las cosas se tornan difíciles, prendo un incienso y pongo música. No es una música cualquiera. Es un mantra musicalizado, al que estoy tratando de entender y de  internalizar: Om Mani Pedme Hum.

Para este mantra existen múltiples significados. Sin embargo, me dediqué a investigar un poco más al respecto y así supe que cada sílaba se conecta con cada una de las seis virtudes necesarias para purificar el karma, lo que permitirá vivir una vida sin obstáculos en el camino…

OM: meditación, dicha.

MA: paciencia.

NI: disciplina.

PE (pa, ped, pad): sabiduría.

ME: generosidad.

HUM (hung): diligencia.

Pero eso no es todo. Igualmente, las seis sílabas “limpian” o purifican los grandes defectos: orgullo, envidia, lujuria por el entretenimiento, estupidez !, prejuicio, pobreza, deseo de poseer, agresión, odio.

Resumiendo, esta minúscula frase nos conecta con las virtudes mejor evaluadas para vivir una vida tranquila y plena, y nos aleja de aquellos defectos que empobrecen nuestra alma, si los adolecemos, protegiéndonos igualmente de quienes los sufran y nos perturben con ellos.

No me considero una mujer religiosa. Me he desligado de todo lo que tiene que ver con la religión, venga de donde provenga. Principalmente porque a mi entender, las religiones llamadas universales, son intrinsecamente machistas, y en su orden establecido las mujeres somos seres de segunda o tercera categoría, por lo que no me provoca ningún interés relacionarme con un algo que no me representa ni me valora como ser humano, o que en su defecto, intenta imponerme normas de vida establecidas desde la superioridad de un “otro”, pretendiendo, a la vez, que yo sea, sienta o vea cosas de un modo tal que la evidencia y la práctica me muestran que no son tal.

Aún así, en mi pequeño universo, intento laboriosamente lograr una mínima paz conmigo misma y con el entorno, y en esa ruta que he llevado, estoy tratando de reconectar mi razón con mi corazón; estoy tratando de que las cosas tengan un sentido no sólo racional sino también espiritual. No busco nada más que eso. Por eso canto, escribo, escucho, pienso, razono y siento, hago y … soy.